• La Nueva Ola

Laura Estévez: diseño como principio activo

Me niego a vivir en un mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido en el que vivo en mi mundo. No me adaptaré al mundo, me adapto a mí misma.


- Diarios, Anaïs Nin



Laura II. Foto x Franco Loyola

Una polera de Sonic Youth y el ritmo adecuado para enrolar el tabaco. Laura se las arregla para generar un clima de informalidad y de complicidad desde el principio. Lo que de ninguna manera debe confundirse con insustancialidad.


¿Qué es la La Nueva Ola?, nos pregunta luego de la primera bocanada, la co-creadora de Cerámicas Diógenes. Ensayamos un manifiesto simple, apelando a ese órgano invisible que media entre el estómago y el corazón. Sin embargo, el eco de nuestras palabras nos devuelve un discurso sospechoso. ¿Cómo lograr la autenticidad en una época de exitismo y simulación? Qué buena iniciativa, responde acercando el cenicero y comenzamos la entrevista de común acuerdo.

Matriarcado y nostalgia

Criada en el seno de una familia de mujeres empoderadas e independientes, dos figuras emergen como sus referentes angulares. “Mi mamá fue un ejemplo gigante de emprender, llegó a tener su propia empresa y le fue la raja. Siempre trabajó mucho y me enseñó a ser autosuficiente. Me decía que tener mi plata me daría libertad”, reconoce con ímpetu la artista visual.


La siguiente rama del árbol genealógico nos ayuda a comprender su amor por el pasado y la acumulación de objetos. “Mi abuela es súper coleccionista, su casa es un pequeño museo”, señala mientras se ríe. “Me metía a su closet y encontraba cosas hermosas, lo que me hizo ser una consumidora de ropa usada americana. Y de una u otra forma eso me llevó a Bandera y a lo que se transformó en el imaginario de Diógenes”, proyecto que busca rescatar el antiguo oficio de la cerámica de manera creativa y contemporánea, creando piezas utilitarias y decorativas de autor.


El trabajo de Laura está fuertemente influenciado por el concepto de nostalgia de un tiempo pasado. El futuro, si bien puede ser interesante, se avecina caótico. “Imaginarte un futuro maravilloso es súper ingenuo hoy en día. Ya nos demoramos mucho. En cualquier momento nos cortan el agua”, afirma. A contrapelo del ideario popular, la estela acumulada a nuestras espaldas es la que goza de libertad porque “la historia de la humanidad es un horror en sí misma, pero tienes la posibilidad de hacerte otras imágenes y de cambiar el pasado. A pesar de que uno sabe que no se puede, pero filo, te lo imaginai como querís”.


Candelabro Kew Pie . Foto x Alejandro Gálvez

Diógenes, Grieta Mag y Coloquio de Perros

Respecto al surgimiento de Diógenes en 2014 y refiriéndose a sus amigas y co-creadoras, Laura recuerda: “Todo partió porque habíamos tres mujeres que estábamos interesadas en la cerámica, desde distintos lados, pero con un punto común. Fue muy inmediata la conexión de las tres respecto a las aptitudes que cada una traía y fue muy bonito. Partimos nuestro trabajo sin saber nada de arcilla. Nuestros primeros moldes fueron muy chistosos, eran puros fracasos. Hasta que empezamos a cachar más. Yo le debo todos mis conocimientos a les artesanes de la arcilla”.


Diógenes se ha encargado de recuperar la técnica del vaciado, que suele ser asociada a la industrialización y repetición de piezas, transformándola en un referente del diseño de autor@. “Rescatamos una técnica que era súper mal vista en el mundo de la cerámica. Me siento súper orgullosa de que ahora sea una técnica valorada, porque creo que Diógenes tiene un rol fundamental en ese cambio de visión”. Además, comenta que el éxito de Diógenes fue casi inmediato, como bencina al fuego, y que eso las motivó a seguir redimiendo un oficio en proceso de olvido. “Había algo que supimos leer bien, desde la intuición y no desde la teoría”.


Diógenes Cerámicas. Foto x MILABELEN.

El mínimo común denominador de los proyectos que lidera es la diversidad en sus motivos de existencia. Grieta Mag es una “revista digital con espíritu de papel" que creó junto a su pareja y periodista Sebastián Herrera. Nace en plena pandemia como una crítica a la inmediatez de la sociedad y los medios de comunicación actuales. “Queríamos hacer una revista que tuviera cierta curatoría temática en las entrevistas. Sitios sobre contingencia e interacción rápida, sobran. Y creo que es lo que nos hace mal como sociedad. Lo que faltaba para nosotros, era un sitio que no buscara el tráfico, ni el like”.


Coloquio de Perros, por su parte, es un espacio de encuentro que busca promover el pensamiento crítico. Nació durante la primera semana del estallido social y toque de queda en Chile como una respuesta reflexiva a este momento histórico. “De pronto estábamos en esta marcha y no entendía nada. Sabía que queríamos un país mejor, que estaban las huevadas súper mal, que había demasiada injusticia. Pero, ¿cómo se hace? O sea, podemos marchar eternamente y nada va a cambiar si es sólo una marcha”, comenta Laura con un brillo expresivo en sus ojos.


En la misma órbita, transita otro proyecto, organizado por el colectivo Tres Tristes Tigres, del cual Laura forma parte: Estrategias Oblicuas. Esta iniciativa comienza el 2018 como un encuentro en torno a la música electrónica, pero muta el 2019 para transformarse en un punto de convergencia en el cual divers@s participantes y formas de expresión, reflexionan en un espacio dialógico motivado por la efervescencia de los acontecimientos que cerraron la última década.


Estrategias Oblicuas IV. Foto x Benjamin Matte.

Era de la simulación

La conversación fragua, mezclando lo político y lo social con lo profesional y lo personal. Ahondamos en el mundo de las redes sociales y nos comenta, con una lucidez crítica, que “lo que importa realmente es el contenido. El like es una ilusión de mierda de éxito o fracaso que no tiene ninguna relación con lo que hay detrás de verdad”.

Hay un terror a (...) ser uno mismo; el temor a la insignificancia; el temor a no dejar huella alguna de visibilidad y presencia; el temor a ser como los demás; el temor a estar más allá de la televisión y del mundo de los medios. La exhibición de fragmentos de su privacidad se hace con expectativa de recibir cierta atención en una era de consumo indiferente, acción social rutinizada y anestesia moral. - Ceguera moral. La pérdida de sensibilidad en la modernidad líquida, Z. Bauman y L. Donskis

Reconoce que ella lleva las redes en la mayoría de sus proyectos, pero intenta hacerlo de forma genuina y auténtica. “A veces me preguntan a qué hora es mejor subir un post y siempre he dicho que la mejor hora es la que se te antoja. Cuando pensai «qué ganas de hablar de esto» y puedes hablar de verdad”. Y es que en esta modernidad líquida, el maquillaje más usado es el de la pantalla. “Yo he visto marcas que a veces tienen cien likes en un post y las eliminan. No entiendo eso. No me acomoda esta nueva era de la simulación, donde todo el rato estamos simulando que estamos perfecto. No me interesa con Diógenes dar esa imagen tampoco. Sí, nos mandamos cagadas, y caleta. Nos equivocamos más que la mierda. Nos peleamos a veces con mi socia. Y eso es tener una marca. Y no sé si se logra, pero trato de visibilizarlo. De decir: «esto existe»”.



Estrategias Oblicuas. Foto x Benjamin Matte.

Curación de la cultura

La artista visual cree que el rol fundamental del diseño y el arte es abrir la mente, pero también reconoce que tienen un rol político importantísimo del que hay que hacerse cargo. “Con Diógenes nos propusimos hacer cosas «de culto» pero accesibles a bolsillos normales. No queríamos hacer piezas impagables y de nuevo acortar la posibilidad de que el diseño, el arte y la cultura llegue a la mayor cantidad de gente posible”, manifiesta con un tono de seriedad. “Ese es uno de los problemas en Chile. Es demasiado elitista y, en el fondo, comprar arte y buen diseño es carísimo. Entonces se crea esta brecha donde el arte y el diseño se transforman en algo político. Hay unas diferencias sociales y de eso depende si puedes o no tenerlo”.


Además de su rol político, el diseño adquiere, sin duda, el rol de curador de la cultura de masas. Lo que llega a las vitrinas de Internet o Paseo Ahumada brota, a menudo, de la mano de un@ diseñador@. L@s diseñador@s se transforman en creador@s de basura o de gloria, en guardianes de la identidad o en productor@s de réplicas. Para Laura, una nueva ola de gente creativa está floreciendo y comenzando a expresar la personalidad que por mucho tiempo creímos no tener.


“Hay una identidad hermosa en Chile. En mi generación crecimos con vergüenza de ella. No nos fomentaban buscarla, apreciarla y trabajar con ella. Siempre era mirar hacia afuera”, critica con determinación. “Nosotras somos de acá y me siento súper agradecida de pertenecer a este país y continente y me interesa mucho esa búsqueda local. Encuentro que hay mucho talento y creatividad local. Las personas con las que converso, lo que me dicen en Diógenes los estudiantes en práctica. Escucharles hablar es maravilloso. Siento que algo está pasando artísticamente”.

Playlists de Laura Estévez: - Para trabajar - Para relajarse

diogenesceramicas.com | @diogenesceramicas



Fotos por: Franco Loyola, Alejandro Gálvez, Benjamin Matte, MILABELEN y Felipe Diaz. Cortesía de: Laura Estévez.